Ya sabemos que estás más centrado en tu tienda física. Pero seguro que no eres ajeno/a a internet y las posibilidades que tiene para potenciar y hacer crecer tu comercio. Seguro que ya tienes una página en Facebook, un perfil en Instagram, un sitio web que actualizas más o menos a menudo o incluso un ecommerce. Pero ¿cómo unir todo en una sola estrategia de negocio? ¿cómo ser realmente un comercio omnicanal?

Como ya apuntábamos en el artículo “9 errores que deberías evitar al lanzarte al ecommerce” muchas tiendas como la tuya que han nacido como negocios “físicos” se están subiendo al “carro” del ecommerce. A algunas les va mejor que a otras. Aunque no hay una estrategia válida para triunfar con un tienda online que sirva para todos los comercios, algunas pautas te pueden servir para ir tomando el camino. El resto depende de cómo son tus clientes, tu sector, tus competidores…

Si bien en un primer momento pensamos que un tienda online nos va a servir para ampliar nuestro mercado a nivel geográfico, cuando pienses en tu nuevo ecommerce piensa sobre todo en dos cosas:

  • Cómo tu tienda online puede facilitar la compra a tus actuales clientes
  • Cómo este nuevo “catálogo” repercutirá en las visitas/ventas en tu punto de venta físico, cuidando especialemente la geolocalización.

De la tienda física a la tienda online

Cuando abras tu tienda online comunica a tus clientes a través de los canales que usas habitualmente esta nueva apertura y cómo puede facilitarles su compra:

Comercio omnicanal: comprar con el movil

  • Pueden explorar los productos, los precios, las novedades y promociones directamente desde su móvil u ordenador: en casa, en la oficina, en cualquier parte… y sobre todo a cualquier hora, independientemente del horario de tu tienda.
  • Comprar online y recoger en la tienda: es un servicio especialmente útil para las personas que tienen poco tiempo, pero que confían en tu tienda porque la conocen “físicamente”.
  • Hacer consultas a través de tu nuevo chat online.
  • Obtener información en la tienda a través de códigos QR que conecten con tu ecommerce, bien en folletos, en el etiquetado del producto o en determinadas zonas.
  • Encargar en la tienda física y recibir el producto en su casa. Gracias a tu socio logístico puedes ofrecer este servicio, para que tus clientes no se vayan sin comprar nada, aunque no lo tengas en la tienda en ese momento.

Recuerda la importancia de mantener el stock siempre actualizado en tu ecommerce. En tu tienda física es tu TPV el que indica si tienes o no determinado artículo. Para la tienda online usa herramientas que te permitan que el stock esté siempre actualizado, integrando el funcionamiento de tu TPV o ERP con el del ecommerce. Imagina lo molesto que puede ser haber vendido un artículo en internet del que ya no tienes existencias y tener que comunicar a tu cliente, que ya lo ha pagado, que no vas a poder entregárselo. En esta integración de sistemas está la base del comercio omnicanal.

De la tienda online a la tienda física

Es aquí donde la geolocalización juega un papel fundamental. En tu zona tienes una gran ventaja sobre los “pure players” online: tienes una tienda en donde te pueden conocer, en la que se pueden tocar, sentir y probar tus productos. Mantén siempre actualizada tu ficha de Google My Business, ya que es una de las herramientas que más usamos para acceder a información sobre negocios locales.  Además, gracias a tu tienda online, tus potenciales clientes podrán:

  • Conocer tu ubicación, tu horario, teléfono, email y fotos de tu tienda y tus productos. Esto puede animar al visitante de tu web a visitar tu tienda. No olvides disponer de un mapa e indicaciones para llegar a tu tienda: paradas de autobús, metro o aparcamientos cercanos.
  • Ver a las personas que van a encontrar al visitar tu negocio: para ello, usa una página de “quienes somos”, en la que muestres fotos e información profesional de tu equipo. Ver a las personas que hay detrás de un negocio online genera confianza en el comprador.
  • Explorar tu catálogo y descubrir que les encanta tu tienda, lo cual puede significar una visita a tu comercio o un nuevo cliente en la tienda física.
  • Hacer un pedido y pasar a recogerlo por tu tienda, conociéndola por primera vez.
  • Mantener una relación continua con tu marca gracias a las redes sociales o el email: para ello anima a los visitantes y compradores de tu sitio web a suscribirse a tus noticias y a seguir a tu marca en las redes sociales, al igual que lo haces con los clientes de tu tienda.
  • Encontrar directamente los productos que vendes en el buscador: debes asegurar que tus fichas de producto tienen una buena descripción, un trabajo de SEO y que las fotos son de calidad y están bien etiquetadas. También puedes usar Google Merchant Center en tu estrategia de publicidad. Piensa cómo buscan tus clientes y acertarás.
El camino del online al offline es de ida y vuelta. Pero a pesar de que pueda parecer muy lógico, a menudo nos encontramos con tiendas físicas que no ponen a disposición de sus clientes el servicio de recogida en tienda o tiendas online que no indican dónde está/n su/s punto/s de venta. ¿Cómo lo haces tú en tu tienda online? ¿Has notado más clientes en tu tienda física desde que la has abierto? Nos encanta que nos aportes tu visión.
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Amante del comercio independiente y el impulso a las economías locales y rurales. Eterna emprendedora y aprendiz, interiorista y experta en marketing en el punto de venta. Formadora y conferenciante ¿Colaboramos?